domingo, 13 de marzo de 2016

30 AÑOS DESPUÉS DEL PRIMER JASON "DESTROYER"

Los años 80 fueron alocados y hortera como todos sabemos. Producto de la supremacía del espíritu irreverente y ácido de aquéllos años en los que la serie B aún tenía cierta influencia en la industria del cine americano, surgió la saga Friday the 13th, conocida aquí como Viernes 13. No hay que olvidar, por otra parte, que esta saga nace a la sombra del fenómeno creado por John Carpenter a finales de los 70 con la magnífica Halloween, película que en cierta parte sienta las bases del subgénero de psycho killers tal y como se conoce hoy, sin olvidar por supuesto The Texas Chainsaw Massacre, otra obra capital que nos permite entender el cine de terror actual y más concretamente variante slasher, muy enfocado siempre (no olvidemos este punto importante) a satisfacer sobre todo al público adolescente, protagonista de estas películas tanto dentro como fuera de la pantalla.
A la sombra del hombre de máscara blanca y aspecto fantasmal llamado Michael Myers, motor de Halloween y sus posteriores secuelas, no solo surge Friday the 13th y Jason Voorhees, el asesino de la máscara de hockey, sino multitud de subproductos que usan los mismos recursos y tics explotando el filón, destacando con brillo propio películas modestas pero no menos simpáticas como Madman o The Burning, ambas sin continuaciones. Centrándonos de nuevo en Friday the 13th, saga inaugurada en 1980 y acompañada de una secuela por año, la franquicia se estanca con el capítulo IV, supuestamente el último (The final Chapter), pero Paramount, y el productor Frank Mancuso Jr, deciden tirarse al fango y ruedan una quinta parte que intenta de alguna forma revitalizar la saga. Todo queda en un intento vago y poco coherente, de modo que Jason, y no el pseudo-Jason de la quinta entrega, vuelve de la tumba en el año 1986. Y de qué forma. Si bien Jason ya parecía indestructible estando vivo, imagínense si vuelve de la tumba resucitado por un rayo cual criatura de Frankenstein, de la que tiene no pocas influencias.
Friday the 13th Part VI: Jason Lives es una de las películas más alocadas, carismáticas y adictivas no ya solo de la saga, sino del cine de terror de serie B de los años 80. Tres décadas después su visionado resulta sumamente grato, y se puede apreciar el excelente trabajo realizado por Tom McLoughlin tras la cámara. El prólogo de la película es para enmarcar, creando una atmósfera idónea para preparar el regreso de Jason del mundo de los muertos. Tommy Jarvis, protagonista de los capítulos IV y V sigue obsesionado con Jason y junto a su amigo Allen Hawes decide visitar el cementerio donde se enterró al asesino en serie para asegurarse de que realmente esté allí, muerto y enterrado. McLoughlin filma de forma magistral la escena de apertura en el cementerio, con un ritmo prodigioso y efectivo, sin duda pocas veces se ha aprovechado tan bien un escenario para crear una sensación de terror frío y pegajoso. Son inolvidables los travellings que siguen a los dos personajes por el cementerio, hasta toparse de bruces con la lápida de Jason. La exhumación del cadáver putrefacto de Jason, envuelto en un manto de telarañas y gusanos, transmite tanta repulsión como miedo. La magnífica fotografía de Jon Kranhouse, de tonos fríos y textura sucia y macabra dan forma a todo el filme pero sobre todo a esta magistral escena. La atmósfera pesadillesca de la exhumación de Jason, rodada y montada de forma brillante, deja a las claras la honestidad con la que se eleboraban las películas de la franquicia, totalmente artesanales, y a su vez el descaro y desvergüenza a la hora de escribir guiones absurdos e inverosímiles. Una vez abierto el ataúd de Jason, Tommy se ensaña con el cadáver, clavando con ira una barra de acero sobre los restos del asesino. Instantes después un relámpago, casualmente, cae sobre la barra de acero clavada sobre el pecho del cadáver  y genera una enorme descarga eléctrica... reviviendo así a Jason (¿¿¿???). El disparatado acontecimiento no termina ahí: Jason abre el ojo primero, observando con sigilo a Tommy, y de golpe sale de la tumba, intentando capturarle. Tommy consigue zafarse de Jason, al que intenta quemar a la desesperada rociándolo con gasolina, pero, de nuevo (oda a la inverosimilitud), empieza a llover y el agua apaga la cerilla. Hawes aparece por detrás de Jason y le golpea con una pala en la cabeza, y éste, con extrema brutalidad, atraviesa el pecho del amigo de Tommy arrancándole el corazón de cuajo. Tommy huye acongojado mientras Jason, tan tranquilo, se coloca de nuevo la máscara de hockey y agarra el barrote afilado con el que sale de cacería de nuevo por los bosques de Crystal Lake. McLaughlin controla a la perfección el terreno en el que se mueve y rubrica así el esperado reseteo de la franquicia y revivido Jason Voorhees, un muerto viviente poderoso y brutal que a la postre protagonizaría cinco películas más, la mayoría de ellas siendo un zombie.

Friday the 13th Part VI: Jason Lives se mueve entre la parodia, el humor negro y la repetición machacona de los tópicos del subgénero slasher. Hay momentos memorables como el asesinato múltiple del grupo de de jugadores de paintball que merodean por los bosques de Crystal Lake, a los que Jason decapita de un solo machetazo (escena que, por cierto, fue censurada absurdamente). La relación de Tommy Jarvis,  Megan (una sexy y preciosa Jennifer Cooke) y su padre, el Sheriff Garris, formarán un triángulo que vertebrará la subtrama de la película, jugando los tres al ratón y al gato, mientras Jason elimina a sus anchas y con extrema brutalidad a todos los incautos que se cruzan en su camino.
El nuevo giro de la franquicia se ve evidenciado en varios aspectos: sería la última colaboración de Harry Manfredini en la saga, célebre creador no ya solo de todos (y excelentes) score de Friday the 13th, sino también del famoso grito de guerra "Kill Mama". Y no hay que olvidar tampoco el rompedor temazo de Alice Cooper "He´s back. The man behind the mask", perfectamente acorde con el espíritu de la película.
A partir de esta secuela, una de las mejores de la saga, sino la mejor, por reunir los mayores aciertos y enfocarlos de forma autoparódica, Friday the 13th empieza a agotarse porque pierde toda la gracia. La séptima entrega, por ejemplo, pese a tener muy buenos momentos y unos excelentes efectos especiales (y el mejor diseño de Jason nunca visto), resultaba tediosa y no enganchaba. Por contra, Friday the 13th Part VI: Jason Lives, estrenada en España directamente en vídeo doméstico (siendo la quinta entrega la última estrenada en salas de cine en nuestro país), es un ejercicio de serie B dinámico y efectivo, una joya que encumbra a Jason en una leyenda indestructible.

MA_Panadero
(Para Sergio)



Videoclip "The man behind the mask":
https://www.youtube.com/watch?v=yE3ZfNs4_Hg

Trailer de la pelúcula:
https://www.youtube.com/watch?v=g5u75gMUcEI

1 comentario:

  1. Sublime.
    Coincido en todo lo escrito en el artículo. Gran película, "Jason lives", que me marcó de por vida, y soberbio artículo.
    Mil gracias, amigo mío.
    Sergio.

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